Análisis
competitor
para entender

El análisis de los competidores, o benchmarking, es una actividad fundamental para las empresas, B2C y B2B, interesadas en crecer y posicionarse estratégicamente.
Por eso, Parklab pone a su disposición sus expertos y su experiencia para analizar a los competidores, poniendo de relieve sus puntos fuertes y débiles, los posibles nichos sin cubrir, las técnicas de marketing digital utilizadas y mucho más.
Información esencial para aplicar una estrategia eficaz y convincente, superar a la competencia y aplicar todas las buenas prácticas del sector.
Atención
al target
Cualitativo
y cuantitativo
También para
el marketing
La SEO,
estudiada al detalle
Una cuestión
de tecnología
Estructura y
Core Web Vitals
Análisis SWOT
Nos ocupamos de elaborar una comparación basada a menudo en la metodología SWOT.
Strengths, Weaknesses, Opportunities & Threats.
Esta herramienta de business design debe su nombre al acrónimo de Strengths, Weaknesses, Opportunities & Threats ( fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas ) y ofrece un cuadro más claro de la situación de partida y de los márgenes de mejora.
Se compone, precisamente, de 4 partes que resumen los puntos fuertes, los puntos débiles, las oportunidades y las amenazas identificadas mediante el análisis de los competidores. Para poder rellenarlo, es útil plantearse preguntas específicas.
Para los puntos fuertes, por ejemplo, conviene preguntarse «¿En qué son los mejores los competidores?», «¿Por qué son conocidos por el público?», «¿Qué hace que los clientes se sientan atraídos?» y «¿Por qué los clientes eligen comprar sus productos/servicios?».
Además, en cuanto a los puntos débiles, identificar las quejas de los clientes de la competencia, los problemas relacionados con los productos o servicios o posibles carencias en el catálogo puede ayudar a percibir los huecos que cubrir.
El apartado » Oportunidades» sirve además para sacar a la luz posibles ocasiones de negocio y de crecimiento. Para ello, es útil anotar los servicios prestados, pero de forma incompleta, por los competidores, las carencias del catálogo, los cambios recientes que han influido en la percepción por parte de los clientes.
La última sección es la dedicada a las amenazas y sirve para sacar a la luz posibles riesgos. «¿Han bajado los precios últimamente?», «¿Ofrecen productos o servicios innovadores?», «¿Se están desplazando hacia una nueva posición más cercana a la suya?» son preguntas muy útiles en el marco de un análisis de los competidores con la estrategia SWOT.
Social Listening
Un buen análisis de los competidores debe fundamentarse también en estrategias de Social Listening.
Escuchar la opinión de los usuarios finales, es decir, de los clientes.
No nos limitamos a realizar un estudio atento de las características más o menos similares entre nuestros clientes y su competencia.
Un buen análisis de los competidores debe fundamentarse también en estrategias de Social Listening. Estas permiten contrastar las respuestas resultantes del test SWOM, escuchando la opinión de los usuarios finales, es decir, de los clientes.
Escuchar a los consumidores significa ponerse en su lugar, probando en primera persona los servicios ofrecidos por los competidores, pero también realizar un análisis de las interacciones de los usuarios.
Por ejemplo, es posible probar el servicio de la competencia o suscribirse a una newsletter para identificar la frecuencia de los correos electrónicos y los temas tratados.
Además, examinar las páginas sociales de los competidores permite identificar la frecuencia de las comunicaciones, la calidad y el contenido de los mensajes, los resultados obtenidos en términos de interacción y el tono de los comentarios.
A partir de estos elementos, pero también de las reseñas y valoraciones en línea, es posible identificar las posibles dificultades y los aspectos preocupantes de los competidores, así como su gestión de eventuales problemas, en términos de procesos y de crisis.
Existen herramientas en línea que facilitan este análisis, recopilando información y organizando los datos.

Facebook, Instagram y Twitter…
Las redes sociales son ya un elemento clave para consolidar una estrategia de posicionamiento digital. Precisamente por ello, no pueden faltar en un análisis completo de los competidores.
Las primeras preguntas que plantearse, evidentemente, son «¿Los competidores usan las redes sociales?», «¿Cuáles?», «¿Por qué?». Una vez establecido qué redes analizar, se podrá entrar en lo específico.
Por ejemplo, para Facebook, además de una observación estándar de la frecuencia de actualización de la página, el análisis de competidores se basa en el número de fans y en la cantidad de interacciones realizadas por los usuarios.
El análisis de los competidores en Instagram, por su parte, debe basarse en la distribución del contenido de la página y en la creación de nuevos hashtags. Otros elementos que tener en cuenta son la búsqueda cuidadosa de hashtags correlacionados para aumentar de forma exponencial el número de usuarios objetivo.
Otra red social muy importante que considerar, en algunos casos, es Twitter.
De importancia capital para las empresas con presencia internacional, permite un análisis basado en datos como los medios de los tweets de los periodistas, el grado de engagement de los usuarios, el número de mensajes, de hashtags y de retweets.
Existen software dedicados a cada uno de estos aspectos sociales, que permiten recopilar datos y generar insights.
SIN EMBARGO, PARA PODER EMPEZAR EL ESTUDIO, ES FUNDAMENTAL
CONOCER A LA COMPETENCIA, AL MENOS LA MÁS RELEVANTE.
…¡pero también LinkedIn!
El análisis de los competidores en LinkedIn es quizá uno de los más interesantes para los mercados B2B. En efecto, esta red social es ampliamente utilizada por profesionales y decision makers.
Una vez identificados los competidores, el análisis deberá realizarse considerando datos como el número de followers y de conexiones, el tipo de contenido publicado y la frecuencia, el tono de voz, la construcción de la página y también de las páginas de los empleados, las interacciones generadas (reacciones, compartidos y comentarios), los hashtags utilizados…
El tipo de contenido es un factor importante, ya que LinkedIn se utiliza para la generación de leads y para hacerlos pasar por las distintas etapas del funnel. ¿Qué contenido ofrece la competencia? ¿Distribuye regalos? ¿Organiza eventos, como webinars? Si es así, ¿qué temas se tratan?
La recopilación de datos también puede realizarse con la ayuda de software dedicados, pero la mirada atenta de un profesional sigue siendo la mejor herramienta para identificar los puntos fuertes y débiles, los productos no copiados, los contenidos y las estrategias más adecuados.
LinkedIn es utilizado a menudo por las empresas para prestar atención no solo a la página principal de la empresa, sino también a las páginas de los empleados y los directivos, con el fin de ofrecer una narración unificada y estimular el employee advocacy.
Para ello, es útil prestar atención a los contenidos publicados por los empleados, a la presencia o no de un estilo unificado en sus páginas, a sus interacciones con la página principal y con los contenidos de esta última…
¡Todos estos elementos le ofrecen consejos para mejorar su propia gestión de LinkedIn!
SEO Content
El análisis de los competidores pasa también
por los SEO Content.
Comprender a fondo qué contenidos y qué keywords funcionan.
Comprender a fondo qué contenidos y qué keywords funcionan para los competidores es una parte clave del análisis y, a menudo, se trata también del elemento más sencillo de verificar y aprovechar para aumentar el tráfico orgánico al propio sitio.
¿Qué queries dirigen el tráfico? ¿Cómo están organizados los contenidos en la web de la competencia, tanto en términos de estructura como de Search Intent?
Responder a este tipo de preguntas sobre los contenidos mediante el análisis de los competidores no solo sirve para sacar a la luz posibles best practices, sino también para captar posibles oportunidades aún no identificadas, por ejemplo keywords sumamente relevantes y capaces de crear nuevas oportunidades de negocio.
Además, aunque el posicionamiento en Google pueda no estar tan ligado a elementos como las meta tags (gracias a la introducción del Knowledge Graph), tener un roadmap bien presentado, tanto para los usuarios como para los motores de búsqueda, sigue siendo un objetivo relevante.
En el mercado existen soluciones profesionales pensadas para comprender la relación entre el propio sitio y el de los competidores, objeto del análisis, refiriéndose a elementos como el título de la página, la descripción de la meta tag, la keyword, el contenido, las principales keywords de la long tail y muchos más.
¡Se trata de programas especialmente útiles a la hora de identificar patrones de posicionamiento para los motores de búsqueda, empezando por Google!
De las redes sociales a la web,
de las ventas al marketing:
el análisis de los competidores
es global.

Benchmarking y gráficos cartesianos…
Una vez recopilada toda la información posible sobre cómo y por qué los competidores responden a las necesidades de los consumidores, y sobre qué los diferencia entre sí, es posible organizar los datos recopilados y compararlos creando una tabla de benchmarking.
Esta tiene en cuenta elementos como el producto y sus características, la información societaria y las estrategias aplicadas de marketing y brand awareness.
A partir de esta información es posible elaborar un gráfico cartesiano, ideal para controlar cómo la propia marca y las de la competencia responden a diversas necesidades, a diversos targets y a diversos nichos de mercado.
…para identificar la Value Proposition.
Después de analizar el benchmarking y haber realizado un gráfico cartesiano, un análisis atento de los competidores debe estudiar también la propia Value Proposition.
Esta es lo que hace única y valiosa a la empresa y la diferencia de la competencia. Se trata de un punto clave de una buena estrategia de comunicación y marketing, por ejemplo.
Para elaborarla, se recomienda analizar los Points Of Parity, Of Difference And Of Irrelevance, pero también las 5 fuerzas de Porter.
Esta última tiene en cuenta no solo a la empresa, sino también a sus proveedores, su potencial, sus productos sustitutivos, sus adquisiciones y sus competidores, lo que la convierte en un cuadrante muy competitivo del análisis de los competidores.



